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Candidatos demócratas priorizan la Educación
ISABEL CONDE / AP
Publicado el viernes 12 de octubre del 2007
Los candidatos demócratas a la presidencia, Bill Richardson y Hillary Clinton, establecieron ayer la Educación como una de sus prioridades y desvelaron sendos programas que facilitarían a los hispanos el acceso a la universidad.
''América está perdiendo su capacidad competitiva y para recuperarla la Educación es clave'', indicó durante una conferencia telefónica Richardson, gobernador del estado de Nuevo México.
''Es más, la Educación debería estar en la primera plana de los periódicos cada día, y no tanto la guerra de Irak'', añadió.
Por su parte, la senadora por Nueva York calificó la Educación como una de sus ''prioridades más importantes'' e hizo hincapié en la necesidad de establecer programas que permitan a minorías como la hispana pagarse los estudios universitarios.
''Creo que la universidad no debería de ser un privilegio para los ricos, sino una oportunidad para cualquiera con el talento, la determinación y la ambición de aprender'', precisó Clinton, que aseguró estar especialmente preocupada por los latinos que no acceden a una Educación Superior, y ``no por falta de ganas''.
El precio de la matrícula en las universidades de EEUU sube cada año y afecta en especial a familias de bajos ingresos como las hispanas.
''Creo que todo estadounidense debería de tener acceso a oportunidades de aprender a lo largo de toda su vida: desde cursos de aprendizaje, a universidades comunitarias, hasta las instituciones de cuatro años más selectas'', apuntó Clinton durante otra teleconferencia.
Los esfuerzos de Richardson por conseguir el voto hispano, además de presentar anuncios en español en Nuevo México, se centran en su apoyo al proyecto de ley educativa, Dream Act, y en un aumento de becas y préstamos para acceder a la universidad.
Su plan además propone que se perdonen dos años de cuotas escolares de una universidad pública, por cada año de servicio que el estudiante proporcione al estado.
''Todavía no he concretado qué tipo de servicios están incluidos en esta iniciativa pero estoy pensando en las Fuerzas Armadas, en servicios de ayuda al medioambiente y en la participación en programas internacionales como los Cuerpos de Paz'', precisó Richardson.
La propuesta de Clinton incluye deducciones tributarias de hasta $3,500 para los 3.5 millones de jóvenes hispanos de entre 15 y 19 años que quieren ir a la universidad y para los cerca de dos millones de estudiantes latinos que ya están recibiendo Educación Superior.
Además, la legisladora propone la mejora de las becas ya existentes y la creación de fondos para financiar programas de incentivos que ayuden a graduarse a los estudiantes que ya estén en la universidad.
El plan de Richardson se diferencia enormemente del de Clinton: habla de subir el sueldo y mejorar la formación de los maestros, de reforzar la enseñanza de materias como las Matemáticas y las Ciencias y de acabar con la ley ''Que ningún niño se quede atrás'' para sustituirla por otra más justa.
A pesar de los argumentos de ambos, el Comité Nacional Republicano (CNR) calificó de ''irónicas'' sus propuestas.
''Habla de hacer más accesible la universidad y sin embargo vota a favor de todas las leyes que suben los impuestos a los estadounidenses. Ni siquiera sabe cómo va a cubrir el costo'', indicó a EFE Hessy Fernández, secretaria de Prensa del CNR, en referencia a la propuesta de Clinton.
Sobre Richardson, Fernández consideró que ``debería primero centrarse en su estado --uno de los que tienen más bajo índice de resultados en sus escuelas-- antes de plantear una reforma educativa a nivel nacional''.
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